ELEVACIÓN DE LA ENERGÍA FEMENINA

 
 
Es muy importante que la energía femenina cobre poder hasta ponerse al  mismo nivel que la masculina.
En épocas de matriarcado la energía femenina prevalecía sobre la masculina y fueron épocas de paz principalmente; los ciclos lunares eran los que imperaban y la Diosa a través de sus sacerdotisas.

El matriarcado cayó debido a como se había llevado; era muy duro para muchos hombres, pues hacían los trabajos pesados y la gran mayoría no tenía acceso al sexo lo mismo que la gran mayoría de las mujeres; solo tenían acceso los hombres más fuertes escogidos para ese fin y cierto grupo de mujeres.

Esto produjo una revolución que se fraguó gracias a la introducción de nuevos conceptos, como el del mal representado por un ser maligno que era el que se intuía a través de los hombres más díscolos; ese ser maligno era masculino y con el tiempo rivalizó en poder con la Diosa.
Con el correr del tiempo llegó a tener más poder el ser de mal que la Diosa. El ser de mal tenía sus sacerdotes, capaces de aplacarle e intermediarios que eran de género masculino.
Comenzó a haber jefes masculinos y poco a poco se introdujo el patriarcado.

El patriarcado siempre trajo mucho dolor y guerras debido a que los hombres pensaban más con los músculos y con ciertas glándulas que con la cabeza; la mujer fue sometida y con ella la energía femenina, la de la compasión, la emoción, la  intuición, etc.

Es hora de que esto acabe y con ello el sometimiento de la mujer.
Deben equilibrarse ambas energías de manera que en toda la Tierra no haya discriminación por sexo y sobretodo en los centros de poder.
Con las mujeres en los centros de poder, tanto políticos como religiosos, lo normal es que no surjan tantos conflictos
 
                                                               ----------------------------------------------------------
 
Para poder comprender hasta que extremos puede llegar la barbarie del sometimiento del género femenino por parte del género masculino hemos de pensar en lo que están manifestando las culturas basadas en el Islam donde el 50% de la población es esclava (sus mujeres) y se le trata como a tal con sus leyes; si no se le hubiesen parado los pies a la Iglesia en occidente estaríamos tratando a la mujer parecido
Es importante conocer este video

 

https://www.youtube.com/embed/qhN0u8uKE-M

Y este

https://www.youtube.com/watch?v=nWTr01sbuTU

¿qué tipo de ideas estamos dejando entrar a los países con mayor grado de libertad con la excusa de estar abiertos a todo tipo de ideas y de religiones? ¿creéis que nos favorecerá el dejar que gentes con ideas medievales se expresen con sus mentes primitivas entre nosostros?
Todo pensamiento es creador y contribuye a formar inconsciente colectivo; no hay problema en permitir el acceso de personas abiertas a países evolucionados, pero tendremos problemas serios si permitimos que la barbarie primitiva del Islam avance; para ello hemos de luchar, aunque la lucha contra este avance no ha de ser con cuchillos ni con bombas, sino con el conocimiento; hemos de ayudar a que nuestros hermanos del Islam abran su mente a la espiritualidad y descubran que son algo mucho mayor de los que les han enseñado en su religión; necesitan descubrir que "todos somos uno", lo mismo que necesitan descubrirlo las gentes de todas la religiones.

 

El Libertario

 

 

Un espíritu o alma no tiene género, no es ni masculino ni femenino. Cuando adoptas la forma corporal, eliges un cuerpo masculino o femenino, dependiendo de lo que carezcas. Si, por ejemplo, necesitas desarrollar la ternura y el amor de una madre, elegirás un cuerpo femenino.

Desarrollamos la intuición desde la parte femenina de nosotros mismos, y la fortaleza y la firmeza de la masculina.

Cada persona tiene muchas encarnaciones como hombre y como mujer. Tienes que aprender a ver a tu prójimo, no como hombre o como mujer, sino como un ser en evolución. Y deber verte de la misma forma. Sólo estás en esta vida temporalmente, como hombre o como mujer. Ésa no es tu identidad permanente.

Las lesbianas y los homosexuales carecen de una comprensión clara del rol del sexo que han elegido. Se encuentran en una encarnación transitoria. Un homosexual puede haber sido una mujer en su última encarnación y todavía se siente como una mujer. Es posible que, tras sufrir una operación de cambio de sexo, se encuentre en una situación psicológica mejor. Eligió un cuerpo masculino por una buena razón, para ayudarse a sí mismo a aprender ciertas lecciones, para desarrollar ciertos puntos fuertes. Después de la operación, las lecciones permanecerán. Uno no debería sentirse culpable por tener una preferencia sexual, pero siempre debería continuar explorando sus lecciones en esta vida: ¿Por qué elegí este cuerpo? ¿Por qué elegí estas circunstancias?

La Muerte no Existe – Betty Bethards

 

 

 

Cayó el matriarcado por su falta de visión llevada a las sacerdotisas por las representantes de la élite oculta, pues con  el tiempo crearon un mundo duro en el que vivir*.

 

El patriarcado hace mucho tiempo que debería de haber caído también por su dureza, sobre todo para las mujeres, y por sus constantes guerras fáciles de instigar entre los estúpidos machos; fueron agentes de la élite oculta los que en la antigüedad instigaron esas guerras y en la actualidad también; tan solo han cambiado  los escenarios.

 

Es lo que se nos enseña en nuestras casas y en la sociedad lo que alimenta al machismo y esa sociedad patriarcal es indigna de seguir sosteniéndose.

 

En la actualidad esta misma élite oculta está actuando para que haya una especie de guerra de sexos.

 

Si nos hubiesen enseñado que todos somos parte de un mismo ser que está en nuestro interior y en el de todos los demás puede que el machismo tan solo se resumiese a algún caso muy aislado de comportamiento anómalo.

 

Todos volveremos mientras no hayamos adquirido la suficiente maestría en todos los campos y unas veces volveremos como mujeres y otras como  hombres. La actuación machista supone que nos falta mucha maestría, mucho que aprender, lo cual puede requerir el que volvamos como mujer en el seno de una sociedad muy dura.

 

Una vez más: hemos de ampliar nuestras miras si lo que realmente deseamos es vivir en un mundo mejor para todos que abarque a ambos sexos sin distinción.

 
El Libertario
 
*a los hombres se les trataba como objetos incapaces de pensar, pero que servían  para hacer los trabajos más duros
 
 
 
 Asherah, la esposa de Yahvé
 
 

ASHERAH, O ASTARTE, LA DIOSA

 

En los mundos duales no se concibe al principio masculino sin el principio femenino, pues ambos poseen energías que se complementan. Ambos representan la polarización del Uno. Nuestros antiguos lo sabían y por eso los dioses tenían su complemento femenino.

La esposa de Yahvé era Asherah, la cual posteriormente fue conocida también como Astarté.

Un sacerdocio presa de la Oscuridad y cada vez más aprisionador borró la idea de la parte femenina de Dios dejando tan solo la parte masculina cuando las religiones se tornaron patriarcales hasta límites absurdos a fin de anular el principio femenino y sus cualidades, como la protección, la compasión o la intuición.

¿Cómo un dios que no correspondiera a una gran manipulación iba a crear un hombre en un mundo dual sin que pudiera nacer otro hombre por haberse olvidado de crear a la mujer, de cuyo vientre nacería el hombre? ¿Cómo concebir que un dios verdadero crearía a un principio con más preponderancia que otro o a una polaridad dominante sobre la otra polaridad? ¿Cómo podemos ser tan ingenuos como para creer las manipulaciones y engaños de un sacerdocio que sirve al lado oscuro para esclavizarnos?

Los principios femenino y masculino se complementan en los mundos duales desde el origen de estos mundos.

Hoy se intenta confundir una vez más de forma que la mujer se rebele contra el hombre y ambos luchen. Es otra gran manipulación de los actuales sacerdotes que trabajan para el lado oscuro; para las estadísticas se incluyen todo tipo de fechorías del hombre y se excluyen las de la mujer. Quienes proveen de dinero falso (no respaldado) son quienes están detrás de las manipulaciones, gentes que buscan siempre guerras entre nosotros.

No existirían muertes ni abusos de un género a manos del otro si la educación desde la infancia no fuera un preparado como para estallar a la larga debido a las diferencias en el trato y en los derechos; no existirían apenas guerras si no estuviera dirigida esa educación a separar por naciones, por lenguas, por religiones, por ideologías, etc., pues las guerras surgen debido a nuestra falta de preparación en lo espiritual.

Si comprendiéramos seríamos totalmente conscientes de que al enfrentarnos a la mujer nos enfrentamos a nosotros mismos y a nuestro futuro, pues en el Universo no estar informado supone repetir los mismos errores y supone el tener que renacer, pero en condiciones adversas y si luchamos contra la polaridad femenina es probable que renazcamos como mujer en vez de como hombre hasta aprender las lecciones que necesitamos aprender.

Debido al engaño constante nuestra sociedad está conformada como para que el sufrimiento de la mujer se perpetúe en una sociedad patriarcal del mismo modo que el sufrimiento del hombre se perpetuaba en una sociedad matriarcal*, pero ello tan solo tiene lugar debido a nuestra falta de conocimiento, pues esto deja el camino abierto al engaño a través de los agentes de la Oscuridad, los cuales se disfrazan de lo que sea necesario con tal de hacer duras nuestras condiciones de vida.

Si alguien causó daño a otras gentes con cualquier excusa o si una enseñanza busca el enfrentamiento con la excusa de que es la única verdadera, ya que es la enseñanza dada por el único dios verdadero, o que es lo que está escrito en el único libro verdadero por estar dictado directamente por dios o por sus legítimos representantes, podemos tener seguridad total de que esas enseñanzas provienen del lado oscuro.

Todo enfrentamiento entre sexos está propiciado por los agentes de la Oscuridad y estos han estado sembrando desde que nacimos a través de las religiones y de los sistemas de creencias para poder obtener, a corto plazo si es posible, los réditos que de nosotros necesitan quienes nos utilizan como generadores de emisiones de energía negativa.

 

 

El Libertario

*en este tipo de sociedad al hombre se le trataba como a un ser incapaz de pensar, un ser inferior; la mayoría de los hombres no tenían acceso al sexo, tan solo unos pocos elegidos, y servían para hacer los trabajos más duros

 

 

DIOS NO ES MASCULINO NI FEMEMINO. ES AMOR

 

Es frecuente oír en estos días comentarios que hacen referencia a la energía masculina y a la femenina, diferenciándolos como si se tratara de dos cosas bien distintas. Pero yo os digo: Dios es pura esencia femenina y masculina. Por igual.

No hay separación en Él. La separación del hombre y la mujer no es más que una ilusión creada para experimentar el opuesto de lo que uno es. Otra de las múltiples maneras en que Dios se experimenta a sí mismo.

Lo bueno y lo malo. Lo bonito y lo feo. El hombre y la mujer. Todas ellas facetas de un mismo origen, que se divide en dos para experimentarse.

Es cierto que durante mucho tiempo reinó sobre la Tierra el poder de la energía masculina exacerbada, pero también es cierto que en un tiempo muy lejano, tanto ya que vuestros libros apenas guardan ya recuerdos de él, la mujer fue la diosa que todos veneraban, la sabia a la que todos escuchaban y la reina que a todos guiaba.

Fue la mujer primero y después el hombre. El hombre que, cuando recuperó parte de su poder, quiso conservarlo, asegurarlo, protegerlo. Y con ese propósito llevó su obsesión a tal extremo que anuló el poder de la mujer.

Exactamente lo mismo que muchas de vosotras, mujeres valientes que habéis logrado decir basta, estáis haciendo ahora sin querer.

No es vuestra esencia la separación. Es el Uno. La liberación solo se logra en la Unidad.

Imaginaos por un segundo cómo se están sintiendo esos hombres que un día fueron chicos malos, que os hicieron sufrir tanto, callar tanto, perder tanto.

Imaginaos por un instante los mensajes de pavor que sus mentes asustadas les están enviando: ya no soy el hombre que fui… ¿Dónde quedó mi poder?, ¿qué fue de mi masculinidad y del respeto que antes me tenían? ¿Dónde estoy yo ahora, en dónde encajo, con qué función con qué propósito?

Imaginaos su desesperación y la confusión que sienten. Porque es exactamente la misma que vosotras sentisteis en un tiempo ya lejano*. Un tiempo que ahora queda atrás.

Ya habéis probado las dos cosas: habéis sido reyes ambos por igual, cada uno en su momento.

Ahora os toca experimentar algo bien distinto. Os toca experimentar lo que se siente cuando, después del dolor de la separación, se vuelve al Uno.

Lo mismo que sucederá con vuestras almas cuando regresen a Dios.

La fusión de los extremos enriquecida da conocimiento.

Ambos habéis aprendido cómo es estar arriba y ser reyes, ser idolatrados respetados y temidos. Ambos habéis experimentado cómo es estar abajo, ser humillados, ignorados, despreciados e incluso asesinados para erradicar vuestro poder. Ahora tenéis que vivir juntos, en equipo, la experiencia de la Unión.

Integrad ambas energías, en vuestro ser primero y con el otro después.

El hombre y la mujer forman parte de Dios, porque la esencia de Dios es masculina y femenina también.

Es parte del mensaje que yo traje y que fue desvirtuado. En los textos que han llegado hasta vosotros sólo se habla de Él, del Padre, porque la Madre se suprimió para apagar la voz del sexo que todo lo podía y que a los hombres causaba entonces un gran temor.

Pero yo siempre me refería al Padre /Madre cuando hablaba de Dios.

El dios que habita en tu interior es femenino y masculino por igual.

No separes ni desprecies a tu hermano porque sea de un sexo contrario al tuyo, ni siquiera menosprecies su poder, porque su poder, además de ser el tuyo, es inmensamente necesario en el mundo para equilibrar la balanza. La balanza en la que hoy todos sumáis para recuperar la Unidad.

Hombre y mujer son benditos. Compensad las energías desequilibradas. No eliminéis ninguna de la ecuación. Simplemente aceptaos los unos a los otros por igual, ocupad el lugar que a cada uno corresponde. Utilizad vuestros talentos y virtudes para complementar aquello que sois.

Lo que la mujer sabe hacer, al hombre le falta y viceversa. Complementad vuestra esencia integrándoos los unos con los otros para recuperar la Gran Verdad del Uno, y sentid cómo, al avanzar unidos, regresan a vuestras vidas el éxtasis y la plenitud.

Sumad para avanzar. No separéis más. Sumad.

 

Las enseñanzas de Jesús – Alicia Sánchez Montalbán
 

*el hombre en los tiempos del patriarcado se dejó engañar por los oscuros y ejerció una gran tiranía sobre la mujer. Pero en aquel lejano tiempo, el del matriarcado, ocurrió lo mismo. La mujer se dejó engañar por los oscuros y ejerció una gran tiranía sobre el hombre. En aquel tiempo al hombre se le consideraba como un ser incapaz de pensar; por supuesto, no se le permitía pensar, y tan solo se apreciaba su capacidad de hacer trabajos duros y trabajos en los que se requiriera fuerza bruta y a algunos de ellos elegidos se les apreciaba por su capacidad de fecundar a las hembras elegidas para la reproducción, un selecto grupo de ellas. Al final hubo una especie de “revolución” que fue tomando cuerpo introduciendo la idea de un “dios malo”, que era masculino; se requirió de sacerdotes masculinos para “aplacarle”, y así fue tomando relevancia el sacerdocio masculino, pues en aquel tiempo regía la Diosa a través de sus representantes, las sacerdotisas