Llenando la nada

 

¿Saldrá algo de la nada? Pues no, de donde no hay no puede salir nada, ni bueno ni malo, y no importa si se trata de mundos de alta densidad, como el nuestro, o de mundos de baja o muy baja densidad. Si no hay nada no hay ni tan siquiera mente, y, por extensión, La Mente. Si no hay no hemos de esperar algo. Nuestra ingenuidad debido a las carencias en cuanto a percepción en un mundo denso, como el que percibimos, pudieran hacernos creer que algo surgió de la nada, pero esto no es posible, pues siempre existe una causa, aunque esta esté más allá de nuestros sentidos.

 

La nada es tan solo eso: nada, pero abarcando esta idea a todos los universos, todas las densidades y todas las dimensiones.

 

La idea de que dejaremos este mundo denso al fundirnos en la nada es un tanto ingenua; en todo caso, acabaremos fundiéndonos con el Todo en vez de en la nada, pero esto ocurrirá cuando hayamos aprendido a equilibrar en los mundos duales, no solo en universos de materia y antimateria, los que están al otro lado de los agujeros negros. Pero tras el cúmulo de experiencias en los mundos duales continuaremos comprendiendo los mundos no duales como seres sin forma. Puede que tras haber comprendido Todo elijamos apartarnos de todo tipo de experimentación y perder nuestra individualidad. Solamente entonces dejaremos de existir como algo definido, pero ello tampoco significará que dejamos de existir.

 

En ocasiones leí que todo procede de la nada.

 

Osho, por ejemplo, nos dice:

Solo la nada puede ser infinita; si hay algo tiene que ser finito. Únicamente a partir de la nada existe una infinita expansión de la vida, existencia, posibilidad, no a partir de algo. Dios no es algo: es nada o, más correctamente, la nada. Es vacío creativo.

 

Es decir, si el Universo es “algo” ha de ser finito; ni hablar de que es infinito.

 

Así razonaba este señor, y se hizo inmensamente rico en base a recibir “donaciones”, pues llegó a tener 93 Rolls Royce:

-la mente es una enfermedad

-no persigas ninguna meta

-todos los sueños deben cesar

-la verdad no se puede buscar. Por el contrario, cuando tu búsqueda cesa, es cuando la verdad llama a tu puerta. Cuando el buscador ya no existe, la verdad te llega

 

Es decir: a la nada le dio por experimentarse para así poder conocerse experimentalmente. Si a la nada le dio por algo es que no era “nada”, sino que era algo.

 

Así se hace la historia, se nos programa y se nos llena la cabeza de “nada”, pero sin que dejemos de trabajar duramente para llevarnos el pan a la boca.

 

El Libertario

 

 Osho y uno de sus Rolls Royce