Prueba del más allá

 

Para aquellos que solo creen en la materia y en la creación del pensamiento a partir de la materia, tenemos un caso muy especial, al que aquellos que nos limitan para aprovecharse de nosotros dejarán a un lado para no tener que dar por falso todo aquello que enseñan los sacerdotes de la nueva religión que llamamos “ciencia”.


Se trata del caso de un conocido neurocirujano estadounidense de gran reputación, Eben Alexander, hijo también de neurocirujano, que cambió radicalmente de opinión, de creer sólo en lo que sus sentidos le mostraban a creer en algo que va mucho más allá tras una experiencia de casi muerte (ECM) de él mismo durante un coma que duró una semana.


Lo que hace a este caso muy especial no es el que un científico atrapado entre las rejas limitantes de la mente impuestas por la ciencia haya hablado tras una experiencia personal, sino el haber sido monitorizadas sus ondas cerebrales durante todo el proceso de su meningitis y derrame cerebral, pudiéndose constatar en los registros de actividad cerebral que durante todo el proceso no hubo ondas cerebrales, es decir, estuvo en coma.

 
Sin embargo, mientras estuvo en coma, vio como ascendía a través de un valle estrecho y oscuro hasta llegar  a otro valle inundado de gran luz y pintado de colores indescriptibles: 'No podría describir ni un triste esbozo de su auténtica belleza'; allí fue recibido por una música celestial, 'un sonido viviente' y una luz blanca y pura que se iba acercando cada vez más, en cuyo centro apareció una puerta que no tardaría en atravesar. A sus pies se extendía un paisaje bellísimo: 'Volaba sobre aquel lugar, por encima de arboles y campos, arroyos y cascadas, y, de vez en cuando, personas. Y también niños, niños que reían y jugaban. La gente cantaba y bailaba en círculos... Un mundo de ensueño increíblemente hermoso'.
 
Eben se pasó bastante tiempo revisando los informes médicos de su caso y comprobó que su cerebro, su neocortex, había estado apagado; el area que está implicada en el cerebro en los sueños lúcidos permaneció sin signos de actividad. Así se dió cuenta de que era imposible que las vivencias que tuvo durante su ECM fueran un producto de su cerebro, pues para él anteriormente, tal como se les ha inducido a pensar erroneamente a las gentes atrapadas por la ciencia, todo esto era el producto de una hipoxia cerebral.
 
 
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-10-03/el-neurocirujano-de-harvard-la-vida-tras-la-muerte-existe-y-la-ciencia-debe-tomarlo-en-serio_223849/
 

 

Siempre hemos de tener presente que la ECM es distinta para cada persona y que quienes son nuestros guías se nos mostrarán de forma diferente dependiendo de lo que cada uno lleva en su mente, es decir, interpretaremos que vimos a Jesús y a sus ángeles si uno es Cristiano, o a Buda y otros seres de los cielos* si somos budistas, etc., pues nuestros guías conocen toda nuestra existencia y aquello en lo que creemos.

Si uno es un ser que sintoniza con el bien, con la Luz, tendrá lugar una experiencia maravillosa durante una ECM, pero si alguien sintoniza con el mal o con el miedo tendrá una experiencia dura y poco recomendable, describiendo a la vuelta el verdadero infierno, los mundos astrales por los que vagó.

 
 
El Libertario
 
*son muchos los cielos y diferentes según el nivel de evolución espiritual de cada uno
 
 
Son multitud los casos en los que nuestra querida y limitante 'Ciencia' no puede explicar una serie de fenómenos paranormales protagonizados por gentes tras haber experimentado una ECM, pero la ciencia no afrontará la gran realidad, tal como la élite oculta a la que sirve desea, ofreciéndonos una de sus clásicas explicaciones como para vendarnos los ojos y la mente.
 
 
 
 
 

No solo el Dr. Even Alexander tuvo el choque de ver que durante su Experiencia de Casi Muerte, ECM, no tuvo ondas cerebrales, corroborado por él mismo, sino que hubo algo digno de recordar para siempre:

 

Durante el viaje que hizo por los otros mundos le acompañó otra persona, una chica de unos diecinueve años que le consolaba y protegía durante su estancia; se comunicaba por telepatía con ella y esta le animaba diciéndole que se acercaba el momento de su recuperación.

Cuando el Dr. Alexander se recuperó del coma, narró esta historia a sus padres, intentando encontrar un significado para ello; sus padres le revelaron un gran secreto, el de que le adoptaron siendo muy niño. El Dr. Alexander quiso corroborar la explicación de sus padres y buscó a través de Servicios Sociales del Estado de Virginia quiénes eran sus padres biológicos, y logró dar con sus nombres y su dirección.  Se acercó a conocerlos; fue un encuentro muy emotivo; les relató su ECM de unos meses antes e hizo hincapié en la aparición de la figura femenina de unos diecinueve años que le había escoltado y protegido durante el tiempo de su enfermedad. Los padres biológicos se abrazaron y comenzaron a sollozar, para sorpresa del neurocirujano.

Había ocurrido algo impensable: el personaje al que se refería Alexander en sus minuciosas descripciones no era otro que su hermana biológica que había fallecido años antes, cuando tenía la misma edad que el personaje que había acompañado al médico en su ECM.

La madre salió del cuarto donde se habían reunido y regresó poco después con una fotografía cuyo rostro era precisamente el de la mujer joven que vio el doctor durante su ECM.

El Dr. Alexander, al igual que otras personas que sufrieron una ECM, experimentó un cambio de personalidad intenso y positivo que ha hecho que en la actualidad sea una persona más proclive a centrarse en las cuestiones no materiales.

 

Basado en el libro ‘Al Otro Lado del Túnel’, del Dr. José Miguel Gaona Cartolano, quien ha visitado personalmente al Dr. Even Alexander

 

 

 
 
 

Debido a los postulados limitantes mucha gente quedó incapacitada para ver, quedó ciega. Así ocurrirá que su mente nunca abordará abiertamente, sino a través de sinrazones aquellos casos para los que la “ciencia” anclada en la materia, la que la élite oculta permite que se le dé al pueblo llano, no tiene ninguna explicación.

La Dra. E. Kübler Ross recogió varios testimonios de personas ciegas que experimentaron una ECM (Experiencia de Casi Muerte); el testimonio de las personas privadas de visión es uno de los más importantes a la hora de descartar cualquier posibilidad de alucinación, falta de oxígeno u otras causas aportadas por colegas médicos, escépticos a la hora de considerar el fenómeno de las ECM como una evidencia de vida después de la muerte.

Según la Dra. Kübler Ross: 

“interrogamos a una serie de personas con ceguera total y fueron capaces de decirnos no solamente quien entró primero en la habitación para reanimarlas, sino que también describieron con precisión el aspecto y la ropa que llevaban los que estaban presentes, y en ningún caso los ciegos disponen de esa capacidad. Las personas ciegas pueden decirme el color de las corbatas de sus médicos”.

 

Este estudio de la Dra. Kübler Ross jamás llegó a ver la luz, pues la Dra. había acumulado más de 20000 registros de casos de ECM, pero alguien incendió su casa y se perdió toda su base de datos.

 
 
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Cambios y transformaciones más comunes tras una Experiencia de Casi Muerte (ECM)
 
 
 
-Crecimiento espiritual
-Amor
-Conocimiento trascendental
-Paz interior
-Adquisición de más sentido de la responsabilidad y cuidado por los demás
-Autoconocimiento
-Sed de conocimiento y sabiduría, curiosidad
-Cambios o consolación en los sistemas de creencias
-Transformación del sistema de valores
-Cambios del propósito de la vida
-Reorientación de la trayectoria o carrera profesional
-Cambio social positivo
-Emergencia o aumento de la percepción de fenómenos psíquicos
-Cambio de actitud hacia uno mismo y hacia los demás
-Actitud más abierta
-Personalidad más extrovertida
-Aumento de la autoestima y confianza en uno mismo
-Aumento de la capacidad de sentir
-Pérdida del miedo a morir
 
 

Peter HurKos (1911-1988) sufrió un accidente que le dejó tres días en coma. Tras él, volvió a la vida con extraordinarios poderes psíquicos, como predecir el futuro, averiguar las verdaderas intenciones de la gente o descubrir a los autores de los crímenes. Sus habilidades eran tan infalibles que no tardó en empezar a resolver casos de personas desaparecidas y asesinatos, por lo que fue invitado en repetidas ocasiones por la Interpol y el FBI para ayudarles en su trabajo. Peter resolvió veintisiete casos en diecisiete países diferentes. En 1956 viajó a Estados Unidos a instancias del  doctor Andrija Puharich, quien, tras someterle a un exhaustivo examen científico, concluyó que sus poderes psíquicos eran demostrables empíricamente y no podían ser refutados, pero tampoco explicados.

 

 
La Prueba - Mado Martinez
 
 
 
 

60 millones de personas han vuelto de la muerte

 

Justo después del ataque de corazón, salí de mi cuerpo.

Estaba en el techo y lo podía ver todo; asistí a todos los detalles de mi reanimación. Quería gritar a las personas que querían hacerme volver a la vida que me dejaran tranquilo, que me dejaran volar, pero no podían oírme. Me encontraba estupendamente, y no tenía el más mínimo deseo de volver a mi cuerpo. En seguida pasé por un túnel. Me bañaba una luz de amor incondicional y mi felicidad era de una fuerza indescriptible. Vi pasar mi vida a toda velocidad, hasta en sus más mínimos detalles. Volví a sentir el bien y el mal que hice a los demás. Me encontré con un ser de luz, de una bondad infinita, que me preguntó qué había hecho con mi vida y qué había hecho por los demás*. Mis padres, fallecidos, vinieron a recibirme para decirme que debía volver a mi cuerpo, ya que, desgraciadamente, no podía quedarme con ellos, a pesar de que lo deseaba con todo mi corazón. Me enseñaron una frontera, que era un límite que no debía cruzar. En el momento en que volví a mi cuerpo, todos los dolores terrenos volvieron y me quedé terriblemente triste de abandonar aquella maravillosa luz. Ahora soy feliz, porque sé que hay una vida tras la muerte y que un día volveré a esa luz de amor. Sé también que, en esta Tierra, lo más importante es saber amar y ayudar a los demás. Esta experiencia ha cambiado mi vida por completo. Ya nada será como antes.

 

Dr. Jean Jacques Charbonier
 
*hemos de recordar que la experiencia maravillosa tan solo existirá para quienes fueron seres de bien mayormente, pues quienes fueron seres egoístas, seres poco amorosos, tendrán experiencias duras con frecuencia en los otros mundos y tras su vuelta sus narraciones pueden recordar más bien a mundos indeseables y en los que se continúa una vida con miedos; posiblemente su alma no sea ya retenida por los seres Reptilianos como su refuerzo inestimable, algo que hasta hace poco ocurría, pero estos seres no han de esperar experiencias agradables en su  tránsito y habrán de someterse allá a nuevos engaños por parte de quienes se alimentan de nuestros miedos. La lucha entre Luz y Oscuridad podrá darse con aquellos seres que no estén bien definidos como seres de bien pero tampoco como seres de mal

 

 

Es imprescindible para esos seres que, durante cientos de miles de años ya, se aprovecharon de nosotros, que no creamos nada acerca del más allá. Es necesario para ellos que su ciencia nos vende los ojos hasta convertirnos en materia sin más, pues el tener seguridad de que nuestro cuerpo denso es tan solo algo provisional y que nosotros realmente nunca morimos eliminaría de nosotros muchos de nuestros miedos. Pero esos miedos son imprescindibles para los seres Reptilianos (los auténticos demonios) que cosechan nuestra negatividad desde la siguiente dimensión.

 

Si deseas que los humanos sigamos manipulados y heridos no creas nada de lo que aquí se expone ni lo que se expone en decenas de libros sobre los casos de vuelta del más allá y la narración de las sensaciones y vivencias en el otro lado; procura no preocuparte por las razones por las que se quemaron las grandes bibliotecas de la antigüedad y recientemente la biblioteca de la Dra. Elisabeth Kubler Ross, la persona que más casos investigó sobre estos temas y que más casos reunió de otras gentes, pues con sus investigaciones quedaba probada perfectamente la existencia en los otros mundos para las gentes de bien. Tal vez tras muchos viajes quienes hoy tan solo buscan a través de la ciencia vendida a la élite oculta comiencen a sospechar que existe mucho más, algo grandioso y que es inherente a nosotros por derecho propio como ciudadanos de las estrellas que somos.

 
 
El Libertario
 
 
 
 
 

UN CASO DIFÍCILMENTE CUESTIONABLE

 

Muerta dos veces

Pamela Reynolds murió el 29 de mayo de 2010 cuando tenía 53 años, 19 años después de la primera muerte clínica inducida por un equipo médico con la intención de extraer un enorme aneurisma situado en su encéfalo. El doctor Robert Speltzer tuvo muchas dudas antes de intentar realizar esta operación como última oportunidad.

Los riesgos eran enormes, pero si no llevaban a cabo la intervención la joven estaba condenada a corto plazo;  el tumor vascular era una bomba de relojería que podía explotar en cualquier momento. Así pues, ¡había otra opción?

La preparación de la operación de Pamela Reynolds merece ser detallada, ya que muestra hasta qué punto su cerebro estaba inactivo en el momento de la extracción de la malformación vascular. El paro circulatorio hipotérmico es una técnica que se utiliza muy raramente, solo en casos de extrema gravedad, ya que muchos pacientes no pueden soportar semejante cambio hemodinámico y mueren antes de finalizar la intervención. Se trata, de hecho, de desviar la circulación sanguínea hacia el exterior del cuerpo del paciente para vaciar de sangre la región a operar; en el caso que nos ocupa se trataba del cerebro. Todo esto debe de llevarse a cabo forzosamente en una situación de hipotermia, para evitar así lesiones cerebrales irreversibes que podrían ocasionarse durante los cinco minutos siguientes al paro de la circulación cerebral.

Después de haber anestesiado a Pamela Reynolds con fuertes dosis de narcóticos, se desvió la circulación sanguínea  hacia el exterior del cuerpo reduciendo progresivamente su temperatura  hasta llegar a la cifra récord de 15.5 ºC. Una vez detenida la circulación sanguínea en el cerebro, se inclinó al máximo la mesa de operaciones sobre la que se encontraba la paciente, para que su cerebro quedara la más vacío posible de sangre.

Como podía esperarse, enseguida su encefalograma se volvió plano y se mantuvo así durante casi una hora. La intervención se llevó a cabo sin ningún problema. En cuanto se eliminó el aneurisma, ya no quedaba otra cosa que esperar a que la paciente recuperara la conciencia por completo para analizar su estado neurológico.

La primera sorpresa fue el constatar que Pamela no presentaba prácticamente ninguna secuela de la muerte cerebral provocada. Pero la segunda fue aún mayor: el estado de muerte clínica demostrada, controlada y a fin de cuentas incuestionable ¡no le había evitado percibir lo que había sucedido a su alrededor durante la operación! Efectivamente, con un cerebro totalmente fuera de servicio, ¡había podido ver, escuchar y comprender hasta los mínimos detalles de su operación! Un hecho completamente imposible si tenemos en cuenta que la consciencia se genera en el cerebro*.

Su pasmoso relato tiene algo que hace crecer la indignación de cualquier científico materialista:

 

 

Además de la emocionante descripción del más allá realizad por Pamela Reynolds, las precisiones que ofrece sobre los detalles de su operación proporcionan los ingredientes de los mayores enigmas científicos: ¿qué hay tras la muerte? ¿en qué nos convertimos? ¿a dónde vamos?, ¿de dónde venimos? Son las sempiternas preguntas que nos acosan desde que tenemos uso de razón y que intentamos olvidar a medida que nos hacemos mayores a través de todo tipo de “distracción” sin volver a ellas de nuevo.

Pamela Reynods fue capaz de describir el instrumental quirúrgico utilizado para operarla mientras se encontraba en un coma profundo. Lo mismo cabe decir del cofre metálico del instrumental, que, efectivamente, se parece a una caja de herramientas cuyo grosor impide visualizar el contenido sin encontrarse por encima de la mesa de operaciones. Pamela también pudo relatar con exactitud la conversación entre la cardióloga y el cirujano en el momento en el que sus vasos sanguíneos eran demasiado finos como para introducir en ellos cánulas de aspiración. Y todo ello en un momento en que su cerebro no funcionaba. ¡Esto quiere decir que la paciente vio sin sus ojos, escuchó sin sus orejas y razonó sin su cerebro! Efectivamente, pero, entonces, ¿con qué lo hizo?, ¿cómo? ¿No se vuelve todo más sencillo si admitimos que la conciencia se encuentra fuera del cuerpo cuando el cerebro ha dejado de funcionar?**

 
 
Dr. Jean Jacques Charbonier – 7 Buenas razones para creer en el Más Allá
*esta es una gran mentira impuesta, pues el cerebro tan solo es un transductor que recibe de nuestros otros cuerpos en otras dimensiones
**con la nueva religión topamos, la ciencia, y esta cierra mucho más los ojos que cualquiera de las antiguas religiones
 
 
 
 
 

Dannion Brinkley estuvo muerto varias horas tras el impacto de un rayo en su casa (la tormenta eléctrica le halló hablando por teléfono); todas las artimañas para su resurrección en el hospital al que le llevaron fallaron, incluida adrenalina introducida por punción en el corazón, la desfibrilación y el masaje cardiaco rompecostillas mediante el aparato correspondiente.

Quedó tapado por una sábana en un pasillo a la espera de llevarlo a la morgue. Pero volvió en sí tras un acuerdo con la Luz que le ayudó a recordar su vida.

Dannion estaba muy avergonzado de su vida como soldado del ejército USA en el que su misión principal era, como francotirador y experto en explosivos, matar a los políticos o militares que no se dejasen comprar por USA.

Nos cuenta tras su resurrección que junto a la bellísima Luz repasó los sentimientos de todas las personas y familiares de quienes había matado. Nos narra que en Vietnam voló un pequeño hotel con al menos 40 personas para matar a la persona que no se dejaba corromper* y hubo de pasar por la dura experiencia de sentir lo que habían sentido los familiares de cada una de esas personas.

Incluso como suministrador de armas a guerrilleros, como pieza oculta del gobierno de USA, hubo de sentir los efectos de esas armas en personas a las que estas armas mataron, incluidos los sentimientos de sus familiares, a pesar de no haber estado él presente.

Estaba sumamente avergonzado ante el Ser de Luz (no pudo saber si era ser masculino o femenino) pero aún así este le envolvió con un inmenso amor que Dannion no podía describir**.

El Ser le dijo que son las cosas pequeñas las que cuentan pues ellas son las que ponen de manifiesto el grado de desarrollo espiritual de uno.

Se le dio una nueva oportunidad y resucitó justo en el momento en el que llegaban quienes le llevarían a la morgue; no podía mover ni un solo dedo por lo que su recurso fue soplar la sábana que le cubría

 
 
 
Basado en el libro Salvado por la Luz de Dannion Brinkley
 
*EEUU quería demostrar al mundo que la bota del Tío Sam podía llegar a cualquier parte del mundo por muy alejada que estuviese (que conste que al gobierno secreto poco le importa si las personas son Capitalistas o Comunistas; lo que le importa es que estemos enfrentados y el buscar los medios para enfrentarnos más bien a corto plazo, por lo que tantas veces recurren a los atentados de bandera falsa)
**Dannion es el perfecto ejemplo de alguien que vivió engañado cometiendo atrocidades y creyendo que obraba por el bien cuando realmente ayudaba al mal
 
 
 
 
 

UNO DE LOS CASOS MÁS EXTRAÑOS CONOCIDOS:

 

 

El caso George Rodonia

 

George Rodonia era un disidente del régimen comunista de Tiflis, Goergia; se había graduado en investigación psicológica y estaba preparando su doctorado cuando fue arrollado dos veces en 1976 por un automóvil a cuyo volante iba un miembro de la KGB; la segunda vez fue para asegurarse de que no había ningún fallo en el intento de asesinato. Le llevaron al hospital, le declararon muerto,  y trasladaron su cuerpo al depósito de cadáveres. Las instalaciones de este tipo en Tiflis no son como las de Estados Unidos. Allí se procede a congelar inmediatamente a los cadáveres, que se conservan en ese estado tres días largos hasta que se realiza la autopsia o se determina prescindir de ella. Al cabo de tres días el cuerpo de Rodonaia fue sacado de la cámara de congelación y transportado a la sala de autopsias, donde un equipo de médicos comenzó a abrirle la parte inferior del abdomen. Cuando el bisturí rasgó su carne, Rodonaia se las arregló para abrir los ojos de par en par. Suponiendo que se trataba de un simple reflejo, uno de los médicos se apresuró a cerrárselos. Volvió a abrir nuevamente los ojos, y otra vez se los cerró el mismo médico. Pero, cuando los abrió por tercera vez, el médico se echó para atrás… y gritó. Por increíble que parezca, ¡el propio tío de Rodonaia era uno de los doctores que intervenían en la autopsia! Habían verificado tanto su fallecimiento como la congelación de su cuerpo; no había lugar a dudas; estaba muerto y bien muerto.

 

Sintió el tremendo dolor de ser aplastado por dos veces por las ruedas del automóvil que le pasó por encima, pero lo que más le desazonó fue la sensación de una inexplicable oscuridad envolviéndole. Dice que pensó: ”Ya no soy lo que soy. No existo en mi cuerpo, pero sigo viviendo en mis pensamientos”. Esta conciencia de estar fuera de su cuerpo le resultó confusa al principio, hasta que se le ocurrió: “si aún puedo pensar, ¿por qué no pienso positivamente?” Y con ello apareció como un destello de luz en la oscuridad. Recordó lo que enseña la física:

 

-Vemos la luz porque llega a nuestro ojo, porque hiere nuestro ojo; la luz es imposible fuera de la oscuridad. Todas las experiencias que tengo están basadas en mi propia inteligencia, aunque mi conocimiento no alcance a entender una luz o una oscuridad que sean inteligentes en sí mismas-.

 

Al anularse el sentido lógico de Rodonaia, percibió más luz, y en ella una especie de caos: burbujas como bolas de moléculas y átomos, esféricas, en movimiento, dividiéndose en partes, electrones, protones, y estas, en otras partes…, energía, la eterna creación de células vivas…, todo girando en espirales. Pero lo que al principio le pareció caótico, enseguida manifestó una profunda simetría. Y Rodonaia se fundió con lo que veía, viviendo en el interior de las burbujas vivas.

 

-Jamás he visto belleza semejante, ni me he visto acariciado por mayor afecto. Es importante señalar que experimenté esa enorme felicidad porque empecé a entender que la luz tiene un poder así en este nivel superior. Y hay niveles cada vez más altos, hasta alcanzar el máximo, que es Dios, y todo está ordenado por Dios. El pensar en términos positivos me vincula a este afecto caluroso, a esta dorada espiralización. Me he doctorado en medicina hace quince años, pero no tengo palabras para describir esto. Es un estado en el que toda la pesadez material se transforma en dicha. Es incomparablemente superior al orgasmo, y jamás cesa: se prolonga eternamente en la eternidad-.

 

Luego Rodonaia volvió a pensar en su cuerpo y, al instante, se encontró en el depósito de cadáveres contemplando por primera vez sus restos desnudos, cárdenos y verdosos ya, congelados sobre una losa. “No quiero esa cosa negruzca” declaró. Pero una fuerza desconocida le obligó a permanecer allí y a mirar a su alrededor. Dos finas paredes te separan de los otros cuerpos. Los vi, los vi a todos. Podía ver en la oscuridad. Me volvió de pronto el recuerdo del coche. De repente vi los pensamientos de todos los involucrados en el hecho, como si estuvieran pensando sus pensamientos dentro de mí mismo. Exploré sus ideas y emociones para encontrar la verdad. Vi a mi mujer ir a la sepultura donde me enterrarían y la vi pensar en sí y en lo que sería su vida sin mí.

 

Expresó el deseo de ver y conocer más y, se encontró a sí mismo enfrentado a la idea del ser, del inicio de la creación. Vio y sintió toda la historia, cada molécula y cada átomo de cada realidad manifiesta, los pensamientos y los sentimientos de cada forma de existencia. Reconsideró todo cuanto había estudiado en todos los centros de enseñanza por los que había pasado y luego se dio una vuelta por la Tierra…, visitando Londres y Moscú.

 

Podía estar instantáneamente en cualquier parte, estar allí realmente. Traté de comunicarme con las personas que veía. Algunas sintieron mi presencia, pero ninguna hizo nada al respecto. Era pura conciencia. Si no entendía lo que estaba ocurriendo, la explicación llegaba de inmediato. Pero sin ningún maestro que hablara. Exploré el Imperio Romano, Babilonia, los tiempos de Noé y Abraham… Di cualquier época que se te ocurra: allí estuve yo.

 

Rodanaia se sintió capaz de hacer todo cuanto hizo porque el tiempo y el espacio, tal como los conocemos, no existen realmente. En el intervalo de unas pocas horas pudo adquirir milenios de experiencia a través de una simultaneidad mutidimensional. Volvió al depósito de cadáveres y fue conducido a la nueva sección del hospital anexo, donde una amiga de su mujer acababa de dar a luz una niña. El bebé lloraba sin parar. Como si poseyera una visión de rayos X, Rodonaia exploró el cuerpecillo de la recién nacida y notó que se había roto la cadera durante el parto. Entonces se dirigió “verbalmente” a ella diciéndole: “No llores. Nadie te entenderá. La pequeña se quedó tan sorprendida ante su presencia que dejó de llorar”. Los niños pueden ver y oír a los espíritus. Aquella niña reaccionó ante mí, porque para ella yo era una realidad física. Vino luego para Rodonaia una revisión de su vida pasada que supuso revivirla por completo desde su nacimiento hasta su muerte, pero también retroceder varios siglos en el pasado y vivir dentro de las vidas de antepasados fallecidos hacía muchísimo tiempo, como si él y ellos fueran uno mismo. Era un proceso fascinante.

 

Después de que los médicos que le rodeaban en la sala de autopsias salieran gritando ante la sorpresa de ver a un cadáver volviendo a la vida, Rodonaia fue conducido a toda prisa al quirófano de urgencias. Tenía rotas todas las costillas, destruidos los músculos, los pies horriblemente destrozados. Pasaron tres días antes de que, por fin, pudiera mover la lengua y hablar. Sus primeras palabras fueron para avisar a los médicos acerca del bebé que tenía la cadera rota. La pequeña fue examinada mediante rayos X: ¡y su advertencia se comprobó cierta! Rodanaia permaneció hospitalizado nueve meses. Durante aquel tiempo se convirtió en una especie de celebridad.

 

-Vinieron a verme muchos médicos. En la Unión Soviética, la psicología es una ciencia interesada en el estudio de la vida y la muerte. Todos deseaban saber lo que pudiera decirles a propósito de la muerte. La KGB no me quitó ojo de encima mientras estuve en el hospital; pero me había hecho tan famoso que no volvieron a meterse conmigo-.

 

En cuanto estuvo en condiciones de hacerlo, George Rodonaia se inscribió en los cursos de un seminario y obtuvo el doctorado en teología, convirtiéndose en sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Georgiana. –Posteriormente obtuve mi doctorado en neuropatología, lo que ustedes llaman psiquiatría, y obtuve también el doctorado en teología como resultado directo de mi experiencia de casi muerte. Ya ven… Lo que aprendí al morir, me capacitó para comprender la religión y la ciencia-.

 

Durante el año que siguió, su mujer no quiso dormir en la misma habitación que él: se le hacía difícil aceptar aquel milagroso retorno y, en particular, el hecho de que él hubiese visto correctamente todos sus pensamientos. Sus amigos tuvieron que hacer ciertos reajustes en sus relaciones con él, por la misma razón: la prodigiosa precisión con que había visto dentro de sus mentes. Años después, la KGB se convirtió de nuevo en una amenaza, por lo que Rodanoia y su familia se trasladaron en secreto a Moscú y se ocultaron en la capital. En 1989 consiguieron permiso para emigrar a Estados Unidos, gracias a las presiones políticas del gobierno norteamericano y la ayuda prestada de un amigo residente en Texas.

 

Hoy Rodonaia es un pastor metodista en Nederland, Texas*.

 

–Después de mi experiencia en el umbral de la muerte, todavía en Georgia, me dediqué a avanzados trabajos de laboratorio en el campo de los neurotransmisores cerebrales, formulando teorías acerca de la fuente del ser. Deseo compartir este conocimiento y ampliar mis investigaciones de laboratorio-. Tiene la idea de crear un centro de estudios especializado en el que se conceda la misma importancia a los físicos y a los estudiosos de los temas metafísicos, y que unos y otros reciban idéntico apoyo económico, y está trabajando activamente para hacer realidad su proyecto.

 

 

Retorno de la Muerte – P.M.H. Atwater
 
La enfermera P.M.H. Atwater experimentó en tres ocasiones el fenómeno de la “casi muerte” y volvió transformada y con unas facultades inexplicables para la "ciencia" actual; me refiero a la ciencia que dejen que le llegue al pueblo
 
*Rodonaia murió el 12 de octubre de 2004