Los que mueven los hilos

 

Gina, una chica francesa muy alta y delgada, tenía dotes de clarividencia excepcionales. De alguna forma alguien de los SIV (Servicios Secretos del Vaticano) llegó a saber de las dotes de Gina y le propusieron un trabajo bien remunerado durante unos meses en el Vaticano.

Gina tuvo una infancia difícil, pues sus padres deseaban un niño; nunca sintió haber sido amada por sus padres; fue abusada en numerosas ocasiones por un tío suyo, tuvo un amigo de juegos que era un duendecillo que tan solo podía ver ella y vivió en medio de pobreza y soportando las borracheras de su padre y el desprecio de su madre.

Gina hizo periodismo pagándose ella misma los estudios trabajando como camarera de noche en un bar.

Fue introducida a los SIV por una mujer a la que conoció mientras se ganaba la vida en Roma, una ciudad que la cautivaba, también como camarera en un bar; el sueño de Gina era llegar a ser reportero en algún periódico conocido de Italia, un país que le atraía profundamente. Ella ya conocía bastante el Italiano antes de llegar a Italia, además del Inglés. La mujer que la introdujo a los SIV, llamada Jodie, apareció por el bar en el que Gina trabajaba en varias ocasiones, pero más tarde Gina se dio cuenta de que Jodie la buscaba realmente por sus dotes; nunca supo cómo los SIV tuvieron idea de sus dotes.

Jodie, una señora que denotaba estar bien situada, llevó a Gina al Vaticano donde unos nuncios le propusieron trabajar para el Vaticano como “agente exterior”, al igual que Jodie. Gina aceptó el trabajo. Inicialmente había de pasar varios meses viviendo en el Vaticano y sin salir de él. Su trabajo consistía en un principio en revisar filmaciones en las que aparecían personas y expresar si veía algo inusual en estas personas. Pasó los test de prueba. Se le asignó a su servicio  una persona de la guardia del Vaticano y un nuncio llamado Sergio le dio las indicaciones sobre su trabajo y él a diario pasaría a recoger sus informes sobre la impresiones de las personas que había observado en la pantalla de su ordenador o en una pantalla de proyección.

Durante unos días nada especial hubo que reseñar sobre las personas que veía, hasta que en una filmación observó a una persona que se reunió con un ser y Gina tuvo unas sensaciones muy especiales, llegando a la conclusión de que este ser no era de este mundo: era un ser oscuro que daba impresión de ser una persona normal, pero Gina supo que no era de este mundo.

Sergio, el nuncio papal que revisaba sus anotaciones, estuvo muy satisfecho con el descubrimiento de este ser y le dijo a Gina que esto era precisamente lo que esperaban de ella: descubrir extraterrestres disfrazados de seres humanos normales en grabaciones o en las reuniones del Vaticano para tratar asuntos mundiales.

Por supuesto tanto Jodie como Gina y todas las gentes a las que vería como agentes estaban sujetos a secreto y el romper el secreto suponía graves amenazas. Aparte de una buena paga se le aseguró a Gina un buen puesto de trabajo en un periódico conocido al acabar su periodo de colaboración; tendría abiertas muchas puertas tras su colaboración.

Sergio había sido educado en los Jesuitas, no llevaba hábito y aspiraba a ser embajador de la Iglesia en un país extranjero.

Con el tiempo Gina y Sergio intimaron y se convirtieron en amantes (encontrándose en la habitación habilitada para ella para prestar sus servicios en el Vaticano). Sergio le dijo a Gina que la Iglesia es un estado en el que el Papa es el jefe incontestable y todos los cristianos del mundo son sus súbditos. Sergio estaba especializado en lo que concierne a la mente y al control mental. Era capaz de introducirse en los sueños de otras personas. Le había dicho a Gina: somos un poder en el poder; él vivía en un barrio cercano al Vaticano.

Sergio le contó a Gina que el SIV había sido creado en 1954, cuando el Papa Pío XII había recibido las revelaciones del arzobispo de los Ángeles, James Francis McIntire, quien había asistido a un encuentro entre extraterrestres pequeños, de piel gris y grandes ojos alargados, y el presidente Eisenhower en California. Según Sergio, ese mismo Papa había tenido contactos con seres de aspecto Nórdico, altos y rubios, que decían venir de la Pléyades; estos advirtieron al Papa que desconfiara de los que habían contactado con Eisenhower; los de las Pléyades parecían querer apoyar a la Iglesia.

Según Sergio, Juan XXIII también había sido contactado por estos seres; Georges Adamski, un contactado, había visitado al Papa para entregarle un remedio contra su peritonitis; este elixir venía de las estrellas, pero el Papa se negó a tomarlo aduciendo que el jefe de la Iglesia no temía a la muerte y no deseaba prolongar su estancia en la Tierra.

También según Sergio (confesiones de alcoba, protegidas en teoría por la promesa de silencio contraída por Gina): somos unos cuantos los que formamos un equipo de investigación para continuar los intercambios con estos seres del espacio y por ello se habían solicitado los servicios de Gina.

Un tiempo después, Gina pasaba menos tiempo escrutando rostros en su ordenador y en la pantalla de su habitación y comenzó a asistir a encuentros, coloquios y comidas llamadas de “negocios” a fin de detectar entre los asistentes a personas “no terrícolas” que pudieran esconderse en un envoltorio parecido al de cualquier otro ser humano.

Había aprendido a través de Sergio que ciertos seres de otros planetas adquieren apariencia humana a fin de introducirse en los lugares más diversos y de asistir a las reuniones más secretas; según él, estos seres no son benéficos para nadie e intentan dirigir la Tierra y sus habitantes; su proyecto es el de encontrar en esta Tierra lo que falta en sus planetas como un nuevo modelo de conquistadores; no quieren la guerra con armas, sino con medios mucho más perversos, tales como aniquilación de conciencias; tenemos el deber de salvar a la raza humana y estamos aquí para ello. Según Sergio: tus capacidades sirven para ello y cuantos más alienígenas detectemos, mayores serán las posibilidades de conocer la manera en que funcionan a fin de destruirlos; habrás de reemplazarme, pues tengo otras misiones que cumplir que requieren gran disponibilidad por mi parte.

Así, en ocasiones, Gina comenzó a reemplazar a Sergio y después debía hacerle un resumen con lo que había percibido. Gina descubrió que había en la Tierra muchos más extraterrestres de formas variadas y con temperamentos diversos de lo que imaginaba y tenía la impresión de que estos sabían perfectamente el momento en el que ella descubría su presencia.

Al principio Gina pensaba que estaba haciendo un trabajo a favor de la Tierra y a sus habitantes*.

Pero su mayor sorpresa llegó una tarde durante una reunión sobre cuestiones financieras del planeta. Mientras los unos y los otros parecían defender puntos de vista opuestos, Gina percibió en el interior de uno de los hombres a un ser de una belleza raramente igualada; eran 10 en total alrededor de la mesa; Gina se sintió atravesada por una onda de paz que la llevó a un estado de dicha inenarrable y a una especie de éxtasis a través del cual supo que seres de Luz podían venir a la Tierra para permitir un cambio en la conciencia de los terrícolas, pero no para invadir.

Este ser comenzó a hablar a la asamblea proponiendo un programa de repartición y de ayuda con medios poco habituales, con una repartición diferente de los bienes que disminuiría la parte de los más ricos sin hacerles daño por ello y que permitiría erradicar la pobreza extrema y el hambre de este mundo, pero esta propuesta levantó aclamaciones de desaprobación por parte de los otros participantes quienes declararon sin ambigüedad que no estaban aquí para cambiar el mundo.

Esta reunión sumió a Gina en un estado de perplejidad que logró aumentar sus dudas.

En otra reunión percibió tan solo cáscaras vacías dependientes de la insaciable necesidad de todo lo que ofrecía la materia: el sexo, el dinero y el poder. Estaban ausentes la Alegría, el Amor, la Gratitud y la Satisfacción. Tenía la impresión de estar sentada frente a personas inconsistentes pero que poseían el poder para ellos. El ser de la presencia mágica estaba también ahí y eso tuvo el efecto de calmarla enseguida. Al cabo de algunos minutos Gina se rindió a la evidencia: el tema no interesaba a nadie salvo a ella y a este ser especial. Uno de los participantes propuso un cambio para solucionar la mala situación de la Tierra, una solución directa: esta solución pasaba por suprimir a una parte de esos “parásitos” planetarios que le cuestan a la economía porque no trabajan y se multiplican demasiado rápido. Otro de los asistentes replicó: lo hemos previsto todo, erradicaremos únicamente a las poblaciones más débiles y que plantean problemas o que se encuentran en territorios ricos en minerales o en petróleo. Las otras seguirán sirviendo como lo han hecho siempre. Sus líderes sólo son marionetas que utilizamos según las necesidades del planeta. Los idealistas son fáciles de manipular y asesinan fácilmente si creen que es por el bien de la humanidad. Los otros son pervertidos y fáciles de comprar. El dinero, los honores y el sexo son nuestras armas más eficaces. ¿Quién es el que se puede resistir a ello?

El ser (el especial) preguntó: ¿Y qué medios pensáis emplear para llegar a ese resultado?

Se rió a carcajadas la persona que había hablado anteriormente y prosiguió: No seas ridículo, nuestros medios son múltiples, las guerras nos reportan dinero y contribuyen a nuestros planes así como los virus y las vacunas; poseemos todos los laboratorios del planeta; ¿qué más quieres? Sin hablar de las investigaciones avanzadas que nos permiten estar en contacto con otros seres de diversos planetas así como cambiar los climas y por consiguiente la economía, según nuestros objetivos**.

Seamos breves, añadió otro de los asistentes, estamos preparando una ofensiva que esta vez debería darnos total satisfacción. Gina esperó lo que esta persona, una de las más ricas del mundo, tenía que decir, pero no prosiguió, y Gina creyó comprender que a ese punto de la conversación nada se revelaría en su presencia. Cruzó entonces Gina la mirada con el ser de otro mundo*** y leyó en sus ojos que nada estaba dicho; Gina leía como en un libro abierto lo que en ellos estaba escrito. Sus ojos decían que el Amor lo englobaría todo.

Sergio fue a ver a Gina para anunciarla que se iba al extranjero porque acababa de ser llamado al puesto que ansiaba como embajador de la Iglesia. Eso significaba que la colaboración de Gina con él tocaba a su fin.

A Gina se le dijo: No te preocupes por tu futuro; tienes dinero en tu cuenta del banco y un nuevo trabajo te espera; hemos pedido para ti un puesto de periodista; podrás trabajar en varios de los periódicos más conocidos y serás enviada como reportera en los países en los que reinan conflictos; podrás así unir tu gusto por el riesgo al de la escritura, el viaje, la foto y el contacto humano.

En uno de sus viajes, siendo trasladada en Jeep en un país en conflicto (Afganistán), una persona que se dedicaba al tráfico de armas expresó:

Nada de lo que os dicen del porqué y el cómo de las guerras es exacto. Sois periodistas pero sois ingenuos al creer que los países están en guerra por las razones que os dan. Estas razones no hacen más que ocultar la verdadera acción de los seres más poderosos y menos vistos del planeta. Todas las guerras sin excepción han sido creadas y previstas con antelación por esos seres de los que os hablo. Utilizan la ingenuidad de vuestros congéneres, la ceguera y el miedo para hacer creer que se trata de guerras justas. No sabéis nada de nosotros y no conocéis el nombre de nadie. Contamos con la impunidad de todos los gobernantes, pues trabajamos para todos ellos. Obramos en la sombra y en silencio, pero formamos parte de la raza de los impunes. Ninguna prisión puede encerrarnos, las leyes en sí mismas no están hechas para nosotros. Están hechas para vosotros, los ingenuos, los miedosos, los dependientes. ¿Para qué creéis que sirve el dinero que ganáis con el sudor de vuestra frente? Sirve para pagar las guerras y las guerras sirven para instalar hombres de paja, para aterrorizar a los pueblos, para esclavizar un poco más.

 

 

Basado en el libro ¿QUIEN TIRA DE LOS HILOS?, de Anne Givaudan
 
No se trata de una novela; se trata de algo real
*más tarde llegó a darse cuenta de que era todo lo contrario
**hemos de recordar que estas reuniones tenían lugar en el Vaticano
***Gina no desveló a este ser de bien, pero con el tiempo se dio cuenta de que era a los seres como él a quienes principalmente su trabajo había de delatar como seres extraterrestres
 
 
 Vaticano
 
 
 Moneda del Vaticano, con algo que es fácil que sea una declaración de intenciones: Chemtrails para aniquilar la Tierra y sus habitantes

 

 

Soldados de Dios

 

La mayoría de nosotros todavía no se dio cuenta de que hay mucho más de lo que vemos y podemos tocar.

Pero existen seres de entre nosotros, seres de los nuestros, que sí llegaron al punto de saber que hay mucho más; sin embargo de alguna forma fueron engañados como para servir al lado oscuro con todas sus fuerzas. No se percataron de que Luz y Oscuridad son dos caras opuestas de una misma moneda y de que en este mundo lo importante es aprender a equilibrar.

Estos seres engañados no se dan cuenta de que la Oscuridad (el Mal) nunca podrá engendrar la Luz (el Bien), de que la Oscuridad tan solo supone el que alguien ocultó la Luz, pues aquella surge de la carencia de Luz. Podemos crear eligiendo el equilibrio, podemos crear eligiendo lo más que podamos la Luz y podemos crear eligiendo tanto como podamos la Oscuridad.  La creación conjunta dependerá de lo que predomine en nuestro inconsciente colectivo, ya sea Luz u Oscuridad. Si predominan las creaciones de Luz viviremos en mundos suaves, sin grandes males, y si predomina la Oscuridad en nuestro inconsciente colectivo, crearemos gran mal a nuestro alrededor y tristeza constante.

Es curioso ver cómo se emplean algunas personas en el servicio a la Oscuridad con el convencimiento de que realmente contribuyen a salvar la Tierra y de que sirven a Dios, un dios fuera de ellos, por supuesto, un dios creado para servir a unos pocos, pero no se dan cuenta de que el Poder que ansían sirve al lado oscuro, es decir, sirve al propósito de la dominación de todos los que no sean del grupo del poder, sirve para traer condiciones durísimas de existencia al resto de los humanos, sirve para poder matar sin piedad, como si quien lo hiciera fuera un ser a quien le fue robado el alma.

No se dan cuenta de que los seres que hasta ahora nos esclavizaron, precisamente son seres carentes de sentimientos y de que ellos anhelan tenerlos y para ello están robando óvulos y espermatozoides de humanos normales intentando lograr seres híbridos con la capacidad de tener sentimientos.

Algunos de estos seres que se dieron cuenta de que hay mucho más pero cayeron en el engaño se convirtieron en “soldados de Dios” y creen que obran para el bien cuando eligen dominar a todos los países de la Tierra, cuando intentan implantar una sola religión, la suya, sin haber analizado a fondo esa religión como para darse cuenta de que es un gran engaño de los oscuros. Así de grande es el engaño y así de profundo es el pozo en el que cayeron algunos de los nuestros.

Estos “soldados de Dios” que realmente sirven al lado oscuro triunfan cada vez que te desmoralizan, cada vez que te doblegan. Triunfaron cada vez que infundieron miedo en ti* con su Inquisición, cada vez que bajo tortura faltaste a la verdad y les diste la razón (es decir, te ajustaste a la mentira que ellos deseaban). Triunfan cada vez que te prestas a los engaños que ellos contribuyen a que sean como son a través de su TV, su cine, sus novelas, sus grandes engaños materializados como Libros Sagrados en los que crees, sus grupos verticalizados en los que existen cadenas de mando por los que te dejaste atrapar, etc.

Tan solo es auténtico aquello dirigido al bien de todos nosotros; el resto son engaños.

Tan solo es auténtico el Dios de Luz del que, por ocultación surja la Oscuridad, siendo una y otra partes de ÉL que nosotros tenemos la opción de elegir; tan solo es auténtico el Dios con billones de billones de partículas que son pequeños hologramas de lo que ÉL ES en millones de planetas de millones de estrellas de millones de galaxias. Tan solo es auténtico el Dios dentro de uno mismo, el cual es una extensión del Dios que existe dentro de los demás.

Un dios que excluye es un dios falso. Un dios al que se llega a través de la mentira (haciendo como que se sirve a Dios, el SER del que procede el Bien, pero sirviendo realmente al lado oscuro, al Mal, es un dios falso creación de seres que no han comprendido todavía. El amontonamiento de riquezas a fin de lograr comprar a todos para lograr el Poder es certificado de que se sirve a la Oscuridad.

¿Lograrán darse cuenta algún día de que realmente sirven al mal y a un dios falso estos “soldados de Dios”?

 

El Libertario

*en tus anteriores vidas
 
 
 

La Oscuridad trabaja sin descanso

 

Es admirable su trabajo, pues su papel sería impensable que lo pudieran llevar a cabo sin gentes de las nuestras engañadas (o programadas, más bien) que trabajan para la Oscuridad sin darse cuenta de ello, creyendo que trabajan para el bien.

Esto ocurre con muchas gentes de las nuestras a las que vemos como sacerdotes o como imanes de religiones, y ocurre incluso con la mayoría de nuestros científicos, pues con su programación (lo que les hicieron creer acerca de cómo funciona todo) contribuyen a mantenernos esclavos en lugar de contribuir a liberarnos.

La gran labor de los oscuros es hacer que los nuestros trabajen para ellos sin ni tan siquiera sospecharlo.

 

El Libertario