TU NO PUEDES MORIR

 
 
 

LA VIDA NO TIENE FIN

 

Creer que puedes morir es como creer que DIOS puede morir

Realmente nunca moriste; tan solo cambiaste de cuerpo

Esto lo puedes comprobar si te formas, eres alumno aplicado y experimentas en el desdoblamiento
No es tan difícil conseguir separar de nuestro cuerpo el primero y más denso, el que llamamos Cuerpo Astral ( yo lo he experimentado )
Incluso algunas personas son capaces de separar otro cuerpo, el cual rodea a su Cuerpo Astral y ver ambos cuerpos, como seres al margen de uno; lo sorprendente es que la conciencia está siempre en el cuerpo más tenue que se desprendió; la pregunta de la gente que consigue esto es ¿Qué son entonces esos otros cuerpos?

 

Tus cuerpos son tus vehículos para manifestarte en este mundo y en los otros; algunos de ellos no están  sometidos al espacio-tiempo que experimentas en el plano denso, la tercera dimensión en la que te mueves con tu cuerpo físico; los que cambias son los de mayor densidad

 

Tú no puedes morir y nunca serás condenad@ a castigo eterno
La mayoría de las religiones han enseñado lo primero pero a continuación te infundieron temor diciéndote que si no cumples con sus preceptos  serás castigad@

Con sus dogmas las religiones crearon un infierno en la Tierra

Algunas religiones te enseñaron que si matas a la persona correcta irás derechit@ al Cielo, mientras que otras te enseñaron que si crees en DIOS pero de la manera incorrecta irás derechit@ al infierno

 

Estas enseñanzas son totalmente incorrectas

 

Como los seres humanos son mezquinos, quisquillosos, exigentes e individualistas imaginaron que DIOS debe ser mezquino, quisquilloso, exigente e individualista; pensaron los hombres que DIOS diseñó la vida eterna basada en un sistema de recompensas y castigos porque su sistema en la Tierra funciona así
Recompensa y castigo son convencionalismos sociales humanos que no tienen nada que ver con la divinidad; son un invento humano que reemplaza a la noción divina de amor incondicional

Hemos de ampliar la definición de nuestro yo para que se eliminen la mayoría de los problemas de la Tierra

Cuando nuestro yo incluye a otros la definición de interés propio se expande y el mundo que nos rodea puede cambiar de la noche a la mañana

 

Si comprendes que quien eres jamás puede morir y que no serás castigad@ por un DIOS juez  iracundo y vengativo puede que interactúes con el mundo de una manera nueva, que vivas naturalmente una nueva espiritualidad y que seas un nuevo pilar para la creación de una humanidad más realizada y feliz
 

El Libertario

 
 

Tu esencia nunca puede ser destruida.

Tú eres una parte única del Creador Infinito Uno.

Eres un Alma Eterna que reside actualmente en una cáscara física que se podría llamar un “traje de tierra”. Tu traje de tierra perecerá, pero TÚ no puedes morir.

Nada puede destruir al Creador Infinito, y Tú y el Infinito Creador, sois uno.

 
Hidden Hand - Conversaciones con un  autoproclamado Illuminati
 
 
 
Tu alma recuerda todo lo que has experimentado. La única razón por la que no recuerdas todo ahora, se debe a lo que llamamos “el velo del olvido”. Si entrases a cada nueva encarnación con acceso a la memoria del Alma, no tendría sentido volver a entrar en el espacio/tiempo. Sería como jugar a un juego de ordenador con todos los trucos. No se aprende nada, y se quita la diversión de jugar el juego. Recuerda que este cuerpo físico actual que llevas siempre encima, no es quien eres. Es sólo el contenedor de su esencia. Quien eres, es Real, y no puede ser destruido.
Tu mantendrás todos tus recuerdos de esta experiencia de vida una vez que pases al reino del tiempo/espacio, o lo que algunos llaman “el cielo”. El espacio/tiempo es una ilusión, el tiempo/espacio es Real.
El ser infinito que vive dentro y alrededor de tu cuerpo, es decir, tu Alma, es quien realmente eres.
La parte de ti que piensa, siente, y ama, siempre será una parte de ti.

 

Hidden Hand
 
 
 
 

ESTO ES LO QUE SOMOS Y LO QUE EXPERIMENTAMOS:

 
1 – Somos seres espirituales (de energía no física) que utilizamos de manera temporal cuerpos (vehículos) biológicos para obtener experiencias y expresarnos
2 – Debido a que el cuerpo es un vehículo temporal, es natural que podamos separarnos de él y experimentar nuestro verdadero yo no físico
3 – En la actualidad experimentamos un vehículo biológico para que podamos explorar, interactuar y aprender en la dimensión física
4 – Las experiencias extracorporales son el cambio o transferencia normal de consciencia desde nuestro vehículo físico a nuestro cuerpo no físico de frecuencia superior
5 – Usamos y controlamos de manera simultánea varios vehículos de energía (de frecuencia). Cada uno de estos vehículos energéticos existe en una densidad y una frecuencia vibratoria diferente y única. Lo ideal es que todos nuestros vehículos energéticos funcionen en armonía para ayudarnos en nuestro desarrollo personal
6 – Cada vehículo de consciencia percibe el universo en su propia frecuencia. Para percibir y experimentar la materia, debemos tener un vehículo material. Para percibir y experimentar de manera consciente las dimensiones vibratorias superiores (menos densas), debemos utilizar de manera consciente el vehículo energético apropiado
7 – Somos el origen creativo de nuestra realidad y nuestra experiencia. Producimos nuestra realidad individual con el modo en que concentramos y administramos nuestra energía de pensamiento. Este principio se aplica a todos los niveles de energía del universo. Nuestros pensamientos conscientes y subconscientes han producido, ordenado y manifestado todo lo que experimentamos

 

William Buhlman* – Aventuras Fuera del Cuerpo

*William Buhlman es una de las personas de la Tierra que más ha experimentado con los viajes fuera del cuerpo; su libro Aventuras Fuera del Cuerpo es genial por los detalles y las conclusiones que saca acerca de lo que somos y de los otros mundos que para él son tan reales como este por haberlos experimentado, no por ensoñaciones, pues no sueña quien con otro de sus cuerpos visita una casa lejana y puede describir la ropa que sus habitantes llevaban puesta y todo lo que hablaron; la etiqueta de 'ensoñaciones' para describir estas vivencias es la trampa de la élite oculta para que permanezcamos limitados y para que no sospechemos de nuestras potencialidades, pues escaparíamos de sus redes

 
 
Robert Monroe es una de las personas que con más propiedad nos hablaron de viajes astrales, pues fue capaz de controlarlos y experimentarlos a voluntad. Doy un enlace a su importante libro Viajes Fuera del Cuerpo, en el que se nos dan las técnicas sobre cómo realizarlos y controlarlos

https://libreriadespertar.files.wordpress.com/2014/07/robert-a-monroe-viajes-fuera-del-cuerpo1.pdf

 

He aquí otro trabajo sobre cómo realizar viajes astrales: Consejos para tener éxito en un viaje astral consciente

https://www.todoesoterismo.com/viaje-astral-viajes-astrales/

 

 

Mi guía me explicó que todos asistimos a nuestro propio funeral y que realizamos visitas hasta que todo el alboroto se ha acabado. Nos enteramos de lo que todo el mundo pensaba de nosotros, ¡porque podemos leer sus mentes! Es bonito cuando uno de los asistentes a nuestro funeral sabe que podemos oírlo y habla con nosotros mentalmente. Es un hermoso regalo para el ser querido que se ha ido.

 

La Muerte no existe – Betty Bethards

 

 

Niña de belleza y luz, nosotros somos vosotros y vosotros sois nosotros. Todos somos chispas de luz divina, almas de la conciencia del Yo Soy que se mueven por la brillante espiral que nos lleva de regreso al brillo infinito.

Debes saber que nadie se queda atrás. Esa idea mental de separación es una ilusión del reino de la materia, donde la mayoría todavía no puede ver a través del velo. Todos están progresando exquisita y divinamente, al ritmo que cada alma estableció para sí misma cuando saltó a la noche oscura de la ignorancia y empezó a ascender otra vez hacia la luz.

 
 
Martine Vallée – Transición ahora
 

 

 

La muerte no existe, somos eternos como la Fuente de la Vida que nos dio origen. Nuestro verdadero hogar se encuentra en el mundo espiritual; de allí venimos para tomar experiencias en el plano físico y después regresar a casa.  Al llegar allí nos encontramos con situaciones inesperadas y con quienes vivimos en cada experiencia, pues con ellos las hemos planeado.

En el mundo espiritual, en donde está la verdadera vida, existen varios planos en los que se encuentran las almas según su frecuencia vibratoria*. Allí se avanza también pues de lo que se trata en la vida es de evolucionar hacia nuestro origen. Venimos a esta dimensión a experimentar la oscuridad, lo que no somos en realidad, y cada experiencia en un mundo físico servirá para aprender algo que nos acerque al descubrimiento de nuestro verdadero ser.

 

Una puerta hacia la luz – Carmen de Sayve y Jocelyn Arellano

 

 

MUERTE, DEFINICIÍN Y SUPERACIÓN DEL MITO

 

Uno de los mitos más angustiosos en nuestra vida humana es asumir la idea de la muerte, pero ¿qué es exactamente lo que llamamos la muerte física?; esta realidad es:

LA TRANSICIÓN HACIA OTROS ESTADOS DIMENSIONALES DE CONSCIENCIA Y REALIZACIÓN.

Recordemos que somos seres de Luz disfrazados de humanos. La idea de Reencarnación es básica para comprender estos conceptos*; esta idea aceptada desde hace miles de años en las religiones orientales, e incluso en los primeros años del Cristianismo, nos explica que cada encarnación realizada nos sirve para evolucionar espiritualmente, para fortalecernos en nuestro camino hacia la Verdad.

Una persona a lo largo de su vida almacena un sinfín de experiencias y situaciones, sentimos soledad y desesperanza, y en otras ocasiones alegría y felicidad, experimentamos enfermedades, riqueza y pobreza, etc.

Es importante analizar el objetivo de esta especie de curso académico que nos durará muchas reencarnaciones; el fin último no puede ser otro que la evolución de nuestro espíritu y el perfeccionamiento de nuestra alma en Amor y Luz.

Este planeta es como una enorme escuela a la que tenemos que volver durante los cursos que sean necesarios y en circunstancias diversas, hasta lograr aprobar el gran examen del Amor a uno mismo y el Amor a los demás. Ya que formamos parte del Todo, y el verdadero Amor no entiende de segregaciones sino que es por definición Integrador, Extenso e Ilimitado.

La muerte asusta porque aporta la idea de pérdida; naturalmente la marcha de un ser querido de este mundo nos causa aflicción y dolor, sentimos no poder compartir más cosas con una persona que nos dio su amor y cariño, pero no podemos caer en el error de confundir Cuerpo y espíritu. Hay que entender que nunca se trata de un adiós, sino de un hasta pronto; el reencuentro se producirá ya sea en los planos superiores, en los Planos dimensionales más elevados. Todo en el Universo está en constante evolución…

Hay que tener una visión cósmica de nuestra existencia; somos seres ilimitados que necesitan evolucionar, ¿Cómo iba a poder morir algo creado por el que todo lo puede?

Hay que desterrar esa idea de culta macabro a la muerte y el pánico que origina. Existen culturas en las que cuando una persona fallece lo celebran porque entienden que ha vuelto a su forma original y saben que realmente nunca las abandonará. Me parece mucho más correcto que nuestros rituales de dolor y pánico.

Nuestro Espíritu es Inmortal, y abandona los cuerpos físicos en los que encarna cuando ya no son necesarios, cuando su misión ha terminado. Esta es una idea básica que te puede liberar de gran parte de carga existencial. La muerte física solo es un paso de una dimensión a otra.

El miedo a la muerte proviene en realidad de nuestra desconexión (temporal) con lo Infinito. Sabemos que las energías nunca mueren, sólo se transforman, y nosotros somos Energía pura que a veces adquiere cuerpos físicos viniendo a este o a otro planeta para aprender las lecciones magistrales del Universo.

Una vez utilizados, estos estuches materiales dejan de tener sentido recuperando nuestra verdadera forma de Luz en los Reinos Superiores.

Recordemos que la evolución de cada Energía es individual y que funciona el sistema de Libre Albedrío, todos somos creaciones únicas e irrepetibles y nadie podrá vivir la vida por nosotros; en cada encarnación nuestro Espíritu almacena una enorme cantidad de “alimento evolutivo” que le permitirá crecer y desarrollarse.

CADA PERSONA ES UN MICROCOSMOS DENTRO DEL GLOBAL CONCEPTO DE LA UNIÓN CÓSMICA.

 

BUSCANDO LA LUZ - Carlos Herrero
*no hemos de caer en el gran engaño de los oscuros para quienes creen en la Reencarnación haciéndoles creer que esta sirve para purgar nuestras faltas, o nuestros pecados, y para compensar lo que se hizo mal en otras encarnaciones. Todo es aprendizaje (es recordar) en nuestra existencia. Es natural que los oscuros, quienes nos tienden las trampas, buscasen engañar también en el caso de la Reencarnación; ellos tratan de que no nos escapemos y nos vayamos de ellos sin miedo

 

 

ANI

 

Ingrid R., natural de Yucatán (México), de dieciséis años, sufría de endometriosis, lo cual le auguraba una vida con muy pocas posibilidades de quedar embarazada y tener sus propios hijos. Con el paso de los años conoció a quien sería su esposo y nada más casarse el médico ratificó el diagnóstico: ¡no podría tener bebés! 

A los veinte años se había transformado en una eficiente empresaria que viajaba de un lado a otro de la República Mexicana, y a pesar de los numerosos cuidados y tratamientos que había seguido seguía imposibilitada para tener bebés. También padecía de una ovulación inconstante, lo cual le hacía pasar por largos periodos sin regla. 

De pronto en un chequeo, el médico le confirmó lo que era imposible: estaba embarazada y de cinco meses. El médico estaba tan sorprendido como Ingrid de que su embarazo no se hubiese detectado antes. Pasado el tiempo de gestación nació el pequeño Eddie y siempre fue un niño solitario que decía que su único amigo era Ani, un personaje aparentemente imaginario. El grado de importancia que alcanzó Ani en la vida de Eddie fue tal que la madre tenía que tomar en cuenta a Ani en todo, servirle de comer, invitarlo a salir con ellos, despedirse de él por las noches… 

Las recomendaciones de diferentes psicólogos apuntaban a que Ingrid dejara que el tiempo pasara para que Eddie se olvidara de este personaje, que se habría originado por la soledad y la personalidad del niño, de tal manera que al interactuar con otros niños en la escuela todo esto pasaría a ser una etapa superada de su crecimiento. 

Ingrid no podía tener más hijos. El nacimiento de Eddie había sido un milagro que ya había descartado que se repitiera. Pero aun así se volvió a someter a un tratamiento para ver si había posibilidades de tener un hermanito para su hijo. Los tratamientos fueron muy agresivos: biopsias, legrados y medicación para forzar la menstruación y la ovulación. Hasta se planteó una laparoscopia para que pudiera bajarle la menstruación. Los doctores utilizaron todas las técnicas conocidas y confirmaron que no había posibilidades, ni tampoco nada en camino. 

Como parte del tratamiento Ingrid tenía que ser internada, y para ello viajó primero a Mérida para dejar al pequeño Eddie, por aquel entonces de cuatro años, con su abuela, y de allí marchar hacia el Distrito Federal para someterse a una cirugía. Faltaban seis días para la operación y, todavía en Mérida, una de aquellas noches, Ingrid, que estaba preparando algo de comer en la cocina, escuchó al pequeño sollozar. El niño se encontraba en el segundo piso y al escucharlo se asustó, de manera que fue rápido a su encuentro. Cuando llegó, Eddie, envuelto en un mar de lágrimas, le dijo: –¡Mamá, Ani se fue! La mamá, tratando de consolarlo y convencerlo de que Ani no se iba a ir y que regresaría pronto, le pregunto: –¿Cómo que se fue? ¡No, Eddie! ¿Por qué dices eso? Ya verás que no. –¡No, mamá, Ani no va a volver! Porque me dijo que a partir de este momento tenía que entrar a tu pancita porque va a ser mi hermanita! En ese momento Eddie señaló el vientre de su madre. Pero Ingrid no le creía. Pensaba que podía ser la ilusión y la imaginación del niño, deseoso de tener un hermanito. Así que lo abrazó tiernamente, luego lo acostó y lo acompañó hasta que se quedó profundamente dormido. 

Al bajar las escaleras Ingrid sintió como si una persona pequeña le tirara de la playera. Giró de inmediato para ver si no era su propio hijo que se había despertado, pero no había nadie. En ese momento se le puso la piel de gallina y entonces escuchó una voz como de una niña que le decía inocentemente: –¡Mami! Era como la afirmación de «aquí estoy». Pero lo increíble de todo es que la abuela lo escuchó también, y también lo hicieron otros familiares que estaban en el primer piso. 

Desde entonces Ingrid sintió la necesidad de hacerse la prueba de embarazo, que resultó positiva, algo imposible en vista de todo lo que le habían hecho y de todos los tratamientos a los que se había sometido. A partir de ese momento y sabiendo que estaba embarazada, se angustió pensando que podría sufrir un aborto en cualquier momento o que el bebé podría nacer afectado como consecuencia de todo lo anterior. 

A los seis meses nació Itzel con muchos problemas, problemas, con insuficiencia respiratoria y reflujo, lo que auguraba un panorama fatal. Los médicos decían de manera pesimista que la niña, de solo 1,6 kg, no iba a sobrevivir, y que lo único que se podía hacer era esperar el desenlace final. A Ingrid le reiteraron una y otra vez que la bebé se estaba asfixiando y que no podía comer, por lo que moriría de un momento a otro. Todo el mundo le decía, incluyendo sus parientes y hasta su marido, que tenía que hacerse a la idea de que la niña no sobreviviría. Habían pasado seis días desde el nacimiento y la niña estaba en casa, cuando de pronto dejó de respirar. En ese momento la abuela estaba hablando por teléfono con su marido y Eddie estaba en la sala. 

Ingrid, pendiente de la bebé, vio que la niña dejaba de respirar y cómo moría en sus brazos. Entonces dio un grito de alarma entre sollozos que atrajo a sus familiares, que la rodearon. Alguien, de manera inoportuna, le dijo: –¡Déjala ir! Si esta es la voluntad de Dios, no la podrás retener. Ya nos habían advertido los médicos que esto pasaría. En ese instante entró el pequeño Eddie a la habitación y se arrodilló en el suelo con los brazos en alto, y a pesar de sus cuatro añitos, se puso a orar llorando. –¡No dejes que se vaya mi hermanita, mamá! ¡No permitas que se muera! Ingrid reaccionó con coraje, desesperación e impotencia y le dio todo tipo de masajes a la bebé y le hizo respiración boca a boca.

 La niña ya llevaba en ese instante más de dos minutos sin respirar y se había puesto morada y había dejado caer sus bracitos y piernas. La abuela reiteró entonces: –¡La niña ya murió, hija! No te aferres a ella. En ese momento, Ingrid, cargando a su hija, la empezó a sacudir violentamente ante la sorpresa general diciendo: –¡Dios, no vale! Me mandaste a mi hija para cuidar de ella y ahora me la quieres quitar. Me la tienes que devolver. »¡Devuélveme a mi hija! Y, de pronto, como si el cielo hubiese escuchado la súplica y el justo reclamo, la niña volvió a respirar alzando los brazos y moviendo sus piernitas. 

En ese momento, lo único que pensó su mamá fue en regularle la respiración y ayudarla. A pesar de ser tan pequeña, mientras intentaba respirar y volver en sí, la bebé apuntó su mirada hacia Ingrid como pidiendo ayuda. Luego su mirada se fue serenando y llegó a expresar una sonrisa y un sentimiento de gratitud por haberle devuelto a la vida. Eddie abrazó las piernas de su mamá y dijo, agarrándole las manitos a su hermanita: –¡Gracias, hermanita, por haber vuelto y no haberte terminado de ir! 

Con el paso de los años, Itzel (Ani) se convirtió en una niña preciosa, de buen carácter, amada y querida por todos. Las notas del colegio desde el jardín de infancia reflejaban que era alguien sumamente inteligente y precoz, muy altruista y preocupada por sus compañeros. Siempre era la primera en actuar frente a cualquier injusticia o abuso. 

A Itzel le gustaban las manualidades y aprendió con una increíble facilidad el arte del origami, por ejemplo. Entre otras cosas, la niña comenzó a escribir poesía y cuentos antes de los ocho años, que es cuando su madre se enteró de esta afición. Pero lo extraño es que escribía como una persona mayor, con mucho sentimiento y en género masculino. Ella, desde pequeña, decía: –¡Odio a los criminales! ¡No soporto ni permitiré las injusticias! 

A Ani le costó mucho venir o volver a este mundo, empezando por el embarazo de su madre, su nacimiento prematuro y hasta sus limitaciones de salud que la llevaron a varias muertes clínicas. Los médicos le auguraban una vida llena de limitaciones por todo lo sufrido y padecido; sin embargo hoy por hoy Itzel está en perfectas condiciones de salud: es inteligente y perspicaz, en todo normal, aunque esboza una madurez impropia para su juventud y muchas veces se comporta como un anciano sabio. 

Habría que analizar cuántos amigos invisibles hoy son parte de nuestra familia biológica; solo estaban esperando su momento para volver o integrarse y estar a nuestro lado.

 
La muerte no existe : La gran metamorfosis - Sixto Paz Wells