La Llave del Equilibrio

 
 

El Equilibrio: la llave para el salto de densidad

 

¿Todavía tienes dudas?

Piensa: ¿Por qué un ser que lo es TODO, que no le falta nada, puede requerir de sacrificios y derramamiento de la sangre de cientos de animales en una sola festividad en el templo o junto al templo? Se hacían sacrificios llamados hecatombes, muerte de cien bueyes, al dios de los judíos y cristianos*. ¿Qué tipo de dios puede ser ese?

 

Se trata de un dios Reptiliano, un ser de los niveles bajos de la 4ª densidad, capaz de hacer incursiones también por la 3ª densidad, la nuestra, por los niveles altos de la 4ª densidad e incluso por los niveles bajos de la 5ª densidad; se trata de un ser que se alimenta del miedo y, si las emociones negativas son extremas, mucho mejor para él y los suyos. Por eso en los sacrificios humanos se utilizan con más frecuencia a niños, unos seres capaces de producir emociones extremas, algo que no producen con tanta intensidad los animales ni aún experimentando el dolor de la muerte.

 

Estos seres de la 4ª densidad que nos engañan a fin de obtener su alimento en forma de emociones negativas, sobre todo si son de alto rango (para funcionar una sociedad como la reptiliana es necesario que sea muy verticalizada), son capaces de materializarse en nuestro mundo 3D** por un lapso de tiempo que puede variar desde unos pocos minutos a varias horas en caso de haber sangre de humano o animal derramada.

 

La 4ª densidad tiene 7 niveles así como 7 niveles tiene la 5ª densidad, al igual que 7 niveles tiene cada una de las octavas de sonido: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si.

 

En la 5ª densidad cosecharán muy poco, tendiendo a cero; para estos seres las franjas de alta vibración son algo difícil ya que son frecuencias hostiles para ellos; su hábitat no es la Luz. Donde estos seres harán su gran cosecha será en nuestro mundo, el 3D, pues la 4ª densidad es su medio y desde este mundo obrarán, además de obrar en el nuestro a través de gentes de las nuestras que les sirven.

 

Nuestra misión principal en nuestro mundo, el 3D, consiste en equilibrar la Luz con la Oscuridad, entre otras misiones, pero para graduarnos es imprescindible lograr este equilibrio. La plena Luz nos ciega y no nos permite avanzar ni experimentar todo el rango de emociones propio de esta densidad; tampoco el vivir en plena Luz capacita a nuestra alma para fortalecerse. La Oscuridad nos liga a los mundos densos y nos hace caer en conciencia. Es necesario equilibrar. Este equilibrio ha de darse incluso dentro de nosotros mismos; ello implica aprender a elegir y el haber adquirido Conocimiento.

 

La 4ª densidad es un grupo de mundos intermedio, aunque en ella los cuerpos también se sienten densos. En ella proseguiremos en el perfeccionamiento del equilibrio entre Luz y Oscuridad, en los niveles altos, sobretodo.

 

En la 5ª densidad hemos de aprender a equilibrar entre Sabiduría y Compasión o Amor y Luz, y una vez graduados pasaríamos a la 6ª densidad.

 
 

La 6ª densidad es la de la incorporeidad, la de los seres sin cuerpo; son como bolas de Luz capaces de adoptar cualquier forma en caso de que la situación lo requiera, por ejemplo en caso de asistir a alguien de nosotros tras desencarnar, adaptándose a la forma que esperamos encontrar en este lado de la existencia, lo cual se corresponde con las enseñanzas o programas que nos inculcaron.

 

Apenas existe polaridad en la 6ª densidad, pero incluso esta funciona de manera diferente, pues aquí no se trata ya de equilibrar entre Positivo y Negativo (Luz y Oscuridad), sino que en ella aprenderemos a equilibrar entre Amor y Luz o Compasión y Sabiduría. La 6ª densidad es conocida como la de la Sabiduría Compasiva y también la Densidad de la Unidad.

 

El Libertario

*el dios lo pedía; recuerda que le gustó más el sacrificio de Abel (ganadero) que el de Caín (agricultor)
**en la forma que a ellos les plazca: en forma de serpiente de cualquier tamaño, de gran humanoide con aspecto de reptil, de humanoide con cabeza de vaca, etc., pero en su densidad, sin cambiar de forma, tienen forma de humanoide muy alto, hasta de seis metros, con cabeza de lagarto
 
 
 
 
 

El Amor es TODO. Es la energía que crea, mueve, alimenta, transforma, purifica, instruye, potencia y sirve a todo ser o cosa que se encuentre en lo que llamáis universo.

 

¿Y qué es el universo? Es un lugar en el que los seres que están evolucionando se rigen por las mismas leyes. La palabra ya te lo indica uni-verso (única versión). Y esa única versión (universo) está movida por el amor y el amor lo abarca todo. Dentro de ese todo que es el amor, y sólo cuando los seres que hay dentro del universo toman conciencia de la luz que son y la irradian, se vuelven ‘servidores de la luz’ al servicio del amor universal. Y ese amor universal, que es UNO, tiene siete aspectos o vibraciones (lo que vosotros llamáis “Rayos” o “Llamas”), cada uno trabajando un aspecto de ese amor único, con el objetivo de que los seres que están evolucionando dentro del universo vayan tomando poco a poco consciencia de dónde están, de lo que son y de porqué viven, evolucionan y tienen su ser.

 

Mas el Amor Incondicional, el UNO del que estoy hablando, no es conveniente irradiarlo en su totalidad a los seres poco conscientes y de baja vibración, por el solo hecho de que esa vibración es tan potente que, por decirlo de alguna manera para que entiendas “quemaría” a esa corriente de vida, que por falta de conciencia y baja vibración no podría soportar la elevada vibración y la pureza de lo que llamamos el Uno, o sea el Amor Incondicional. Por ello, y con el fin de que vayáis evolucionando hacia la vibración del Uno, el amor se os muestra en lo que llamamos “siete aspectos”. Cada aspecto corresponde a una enseñanza, a una toma de conciencia, a un estandarte, a un camino a seguir para expandir tu conciencia. 

 

Elevando tu frecuencia vibratoria a través de diferentes aspectos del Amor Incondicional, aspecto a aspecto, podrás liberarte de la densidad de tus cuerpos inferiores, que en vuestro argot llamáis “personalidad”, reforzando así vuestra alma. Mediante esa toma de conciencia vais liberando vuestra alma de la densidad vibratoria que os habéis creado en vuestras otras incorporaciones (reencarnaciones), que no es nada más que el karma, y vais construyendo vuestro camino hacia la Ascensión, que no es nada más que el reflejar la luz que sois conscientemente. Cuando reflejáis la luz que sois conscientemente, el alma llega a un estado de cristal (crístico), pues al no estar sucia refleja la luz que es y es cuando se alcanza la maestría de los llamados “maestros ascendidos”. Ten en cuenta que la palabra “maestro” aquí tiene la connotación del ser que ha llegado a dominar el espíritu sobre la materia y ha crucificado todo lo que no es luz y todo lo que es externo a su Yo Soy.

 

Tiempo de Ser – Xavier Pedro Gallego